Blog
RegresarSetenta años construyendo el destino que soñamos
Hace setenta años, Costa Rica tomó una de las decisiones más visionarias de su historia: la creación del Instituto Costarricense de Turismo (ICT). Ésta no fue solo la fundación de una institución pública; fue la siembra de una política de Estado que, con paciencia y visión, ha hecho del turismo una de nuestras mayores fuentes de orgullo nacional y bienestar social.
Gracias al trabajo sostenido del ICT y al empeño de empresarios y sus colaboradores, el mundo nos conoce como un país de paz, que abolió su ejército para invertir en educación y salud; un país que cree en la sostenibilidad no como moda, sino como convicción; un país respetuoso de las personas y profundamente protector de su biodiversidad, que convierte cada playa, cada sendero, cada montaña y cada sonrisa en una razón para volver.
El turismo costarricense ha sido, y sigue siendo, una poderosa herramienta de desarrollo. Hoy, casi 600 mil personas —en su mayoría mujeres— encuentran en él empleo digno y formal. La gran mayoría vive fuera de la capital: en zonas rurales, costeras y periféricas donde las oportunidades cada vez más, son escasas, pero donde el turismo ha llevado esperanza, encadenamientos productivos y oportunidades para emprender.
Nuestro sector empresarial ha demostrado que es posible crecer protegiendo, porque hemos entendido que proteger el ambiente no es un obstáculo, sino la base de nuestra propuesta al mundo. Durante décadas, hemos resguardado nuestros bosques, mares y ríos con la misma dedicación con que cuidamos la experiencia de quienes nos visitan. Y lo hemos hecho con innovación, adaptándonos a las tendencias globales, diversificando nuestra oferta y poniendo en valor lo mejor de nosotros como sociedad: la hospitalidad, la resiliencia, el compromiso con un futuro sostenible, en suma, El Pura Vida!.
Hoy, celebramos estos setenta años reconociendo a todas las personas que han sido parte de esta historia: quienes desde el ICT han diseñado campañas que nos pusieron en el mapa; quienes, desde una pequeña cabina en la playa o un tour en la montaña, reciben y guían a nuestros visitantes con un café y una conversación; quienes han hecho del turismo un motor de desarrollo, de inclusión y de orgullo nacional.
El turismo no es solo una actividad económica, sino un pacto social y ambiental que nos une. Setenta años después, confirmamos que la visión de 1955 sigue vigente: hacer de Costa Rica un lugar donde quienes nos visitan se enamoran y quienes nacemos aquí podemos soñar con un futuro mejor.
Shirley Calvo Jiménez, directora ejecutiva de la Cámara Nacional de Turismo